Originalmente
estuvo en los nacimientos de La Palma y Ciénega, cambiando
de lugar sus habitiantes, los indígenas otomíes
del tlatoanzgo de Tzapotítlan.
En 15223 el capitán Alonso Avalos exploró el lugar
y en 1525 Francisco Cortés de San Buenaventura.
En 1890 era comisaría con categoría de pueblo,
y se erigió en municipio el 5 de abril de 1895.
Amplió
sus límites territoriales por el decreto del 5 de julio
de 1928.